AMADO DIOS, en este martes 22 de septiembre abro los ojos con gratitud. Gracias por un nuevo día, por el aire que respiro, por la oportunidad de empezar otra vez y por tu presencia fiel que no se aparta de mí.
Te pido que ilumines mi mente desde temprano. Dame claridad para decidir bien, paciencia para lo que no entiendo y sabiduría para usar bien mi tiempo. Que cada pensamiento esté alineado con tu voluntad.
Bendice mi cuerpo: renueva mis fuerzas, quita el cansancio y dame salud para cumplir lo que hoy me corresponde. Si hay dolor o debilidad, sé Tú mi alivio y mi sostén.
Cuida mi hogar y a quienes amo. Protege a mi familia, a mis amigos y a quienes atraviesan dificultad. Pon tu paz donde haya conflicto, tu consuelo donde haya tristeza y tu provisión donde haga falta.
En el trabajo, el estudio o las tareas del día, acompáñame. Abre puertas correctas, cierra las que no me convienen y dale fruto a mi esfuerzo. Enséñame a servir con humildad y a tratar a cada persona con respeto y amor.
Cuando lleguen pruebas, no dejes que el miedo me detenga. Dame fe firme, esperanza viva y un corazón manso. Perdona mis faltas y ayúdame a perdonar. Líbrame de lo que me aleja de Ti.
AMADO DIOS, este martes lo pongo en tus manos: mis planes, mis preocupaciones y mis sueños. Que mi vida hoy sea testimonio de tu bondad. Contigo comienzo, contigo continúo y en Ti descanso. AMÉN.








