Saltar al contenido
Portada » Lunes 26 por la mañana: acércame a ti cada día

Lunes 26 por la mañana: acércame a ti cada día

Tarjeta de oración de la mañana del lunes 26

Amado Dios, quiero que la primera palabra de este lunes sea para ti, Creador mío. Quiero salir de casa sabiendo que no voy solo. Que mis primeros pasos sean firmes porque van de tu mano. Haz que mi trabajo sea ofrenda y no carga.

Tú ya lo sabes, pero quiero decírtelo: acércame a ti cada día. Gracias por el regalo de un nuevo día. Te pido que me tomes de la mano y guíes mis pasos, y que cada día me acerques un poco más a tu corazón. Despertar es un regalo que a veces doy por sentado. Hoy quiero reconocerlo y agradecerlo. Tengo un día nuevo, sin estrenar, para vivirlo contigo. Aleja de mí la impaciencia y dame la alegría de los que confían en ti.

Cuando miro atrás veo tu fidelidad en la salud de mi cuerpo y en las personas que me aman. Hoy no quiero quejarme, sino contar tus bendiciones, empezando por el agua limpia. Me enseñaste que la gratitud abre puertas, y por eso te agradezco la ropa que me abriga. Nada de esto lo merezco: la libertad de hablarte, la esperanza que no se apaga, todo viene de ti. Mi corazón se alegra al recordar el perdón que recibí.

Corrige mis caminos sin humillarme, como solo tú sabes hacerlo. Forma en mí un corazón con templanza, Dios de paz. Sana las heridas que todavía me duelen como el agua que calma la sed. Tómame de la mano como a un niño que aprende a caminar. Guíame por donde debo ir y sostenme cuando tropiece. No quiero dar pasos lejos de ti.

Protege a mis abuelos de todo peligro, visible e invisible. Gracias por mis hijos; enséñame a amarlos mejor. Llena de paz a mis suegros, Señor Jesús, y cúbrelos con tu amor. Mira con bondad a mis ahijados y dales constancia. Haz de nuestra casa un lugar donde se respire humildad.

Consuela a los migrantes como el aceite que sana la herida. Que nadie en mi trabajo se sienta olvidado. Tú escribes mi historia con más amor del que imagino. Mi esperanza no está en las circunstancias, sino en ti.

Acércame cada día más a tu corazón. Que la oración sea para mí un encuentro y no una obligación, y que al final de este día te conozca un poco mejor. Sé que lo que siembras en mí dará fruto a su tiempo. Guíame paso a paso, para que no me aparte de tu camino. Acompáñame en cada salida y en cada regreso. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Facebook Comments