
Amado Dios, te doy gracias porque me permites ver la luz de un nuevo lunes. Despeja de mi mente la ansiedad y siémbrame discernimiento. Enséñame a caminar sin prisa y con la mirada en ti. Te ofrezco mis planes, mis citas y mis pendientes.
Hoy mi oración gira en torno a una idea: bendíceme en esta semana. Gracias por regalarme una nueva semana de vida. Te pido que me bendigas y guíes mis pasos por caminos de paz, bienestar, amor y prosperidad. Una semana nueva es un regalo enorme. Son siete días para amar, trabajar, aprender y servir. Te agradezco por cada uno de ellos antes de vivirlos. Corrige mis caminos sin humillarme, como solo tú sabes hacerlo.
Reconozco tu bondad en la generosidad de los vecinos y en la vida que late en mi casa. Nada de esto lo merezco: la belleza de la creación, las puertas que abriste, todo viene de ti. Mi corazón se alegra al recordar el techo que nos cubre. Aun en los días grises descubro tu cariño en las lecciones aprendidas. Gracias, Dios fiel, por la memoria de quienes me enseñaron a orar, que tantas veces doy por sentado.
Forma en mí un corazón con bondad, Dios de amor. Que mis palabras construyan y no hieran a nadie. Aleja de mí los pensamientos oscuros y dame la alegría de los que confían en ti. Bendíceme en lo que emprenda. Que mis proyectos avancen, que mis relaciones se fortalezcan y que mi fe crezca. Que esta semana me deje más cerca de ti.
Te encomiendo a mis nietos; tú conoces lo que necesitan. Haz de nuestra casa un lugar donde se respire discernimiento. Protege a mis ahijados de todo peligro, visible e invisible. Pongo en tus manos a mis hermanos y a los que comparten mi techo. Gracias por mis compañeros de trabajo; enséñame a amarlos mejor.
Lleva tu alivio a los que buscan empleo y a los que sufren violencia. Pon personas buenas en el camino de los que lloran. Tu amor es más grande que la prisa que me roba la paz. Mi esperanza no está en las circunstancias, sino en ti.
Guía mis pasos por caminos de paz y bienestar. Que el amor sea el motor de mis acciones y que la prosperidad que me des sirva también para ayudar a otros. Lo que hoy parece imposible, para ti es sencillo. Haz que la alegría de este momento me dure todo el lunes. Que este lunes sea una ofrenda agradable para ti. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
