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Martes 7 por la noche: confío en tu bondad

Tarjeta de oración de la noche del martes 7

Amado Dios, en esta noche de martes vengo a ti con el corazón cansado pero agradecido. Perdona lo que hice mal y guarda lo que hice bien. Cuida mi sueño como una fuente que no se seca. Cubre mi casa con tu paz mientras todos descansan.

Hoy mi oración gira en torno a una idea: confío en tu bondad. Te entrego mi vida, la de mi familia, nuestros anhelos y también nuestras preocupaciones. Confío en ti y en tu bondad, y sé que cuidarás de nosotros. Esta noche te entrego todo: lo bueno y lo difícil. Nuestros anhelos y nuestras preocupaciones caben en tus manos. Ensancha mi fe cuando el miedo al fracaso quiera achicarla.

Bendito seas por la compañía de mi familia, que llega a mi vida como el fuego que calienta el hogar. Te doy gracias por las lecciones aprendidas y por las personas que me aman. Gracias porque tu amor me alcanza como el canto de un ave. Gracias, Señor de mi vida, por la fuerza para seguir, que tantas veces doy por sentado. Te alabo porque nunca me ha faltado la paciencia que me tienes. Hoy no quiero quejarme, sino contar tus bendiciones, empezando por cada oración escuchada.

Pon en mis labios palabras sabias y en mis manos obras buenas. Siémbrame fidelidad y arranca de raíz la angustia. Libérame de el desánimo, que tantas veces me roba la paz. Confío en tu bondad. Has demostrado una y otra vez que nos amas y que nunca nos abandonas.

Que mi hogar sea como un camino abierto en el desierto para todo el que llegue. Bendice a los que comparten mi techo, Padre celestial, y cúbrelos con tu amor. Te encomiendo a mis amigos; tú conoces lo que necesitan. Recibo a mi familia como un regalo tuyo y te la devuelvo en oración. Protege a mis vecinos de todo peligro, visible e invisible. Gracias por mis ahijados; enséñame a amarlos mejor.

Lleva tu alivio a los gobernantes y a los niños sin abrigo. Que nadie en cada rincón de mi vida se sienta olvidado. Aunque no entienda tus tiempos, sé que son buenos. Confío en ti más que en mis propias fuerzas.

Cuida de nosotros esta noche y siempre. Que descansemos en paz, sabiendo que tú velas por nuestra familia. Descanso en tu fidelidad, que no cambia nunca. Recibe mi descanso como una ofrenda de confianza. Guarda mi descanso en este martes que termina, Dios fiel. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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