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Miércoles 10 por la noche: gracias por la vida

Tarjeta de oración de la noche del miércoles 10

Amado Dios, al final de este miércoles me pongo en tu presencia y te entrego todo lo vivido. Dame un sueño reparador y un corazón tranquilo. Gracias por sostenerme en cada momento de este día. Aquieta mis pensamientos y apaga en mí la ansiedad.

Mi súplica cabe en pocas palabras: gracias por la vida. Esta noche te doy gracias por el regalo de la vida, por todo lo que me rodea y por las personas que amo. Termino el día con alegría y gratitud. Siémbrame templanza y arranca de raíz la incertidumbre.

Gracias porque tu amor me alcanza como el fuego que calienta el hogar. Bendito seas por la compañía de mi familia, que llega a mi vida como el aceite que sana la herida. Gracias por la generosidad de los vecinos; es una prueba de que piensas en mí. Cuando miro atrás veo tu fidelidad en la ropa que me abriga y en la medicina que alivia. Gracias, Señor de mi vida, por el agua limpia, que tantas veces doy por sentado. Te alabo porque nunca me ha faltado los amigos fieles. Nada de esto lo merezco: los dones que pusiste en mí, la salud de mi cuerpo, todo viene de ti.

Cuando me venza la soledad, recuérdame que tú sigues a mi lado. Corrige mis caminos sin humillarme, como solo tú sabes hacerlo. Sana las heridas que todavía me duelen como la lluvia sobre la tierra seca. Gracias por la vida y por todo lo que me rodea.

Une a mi familia con lazos de paciencia y perdón. Mira con bondad a los que comparten mi techo y dales pureza de corazón. Gracias por los enfermos de mi familia; enséñame a amarlos mejor. Te encomiendo a mis vecinos; tú conoces lo que necesitan. Que en mi hogar reine el respeto y la ternura. Haz de nuestra casa un lugar donde se respire valentía. Pongo en tus manos a mis hijos y a mis hermanos.

Que tu misericordia llegue a los médicos y las enfermeras antes que el desánimo. No quiero orar solo por mí: también te presento a los gobernantes. Me abandono en tus brazos como un niño en el regazo de su madre. Lo que hoy parece imposible, para ti es sencillo.

Gracias por las personas que amo. Son tu regalo para mí. Tu amor es más grande que la prisa que me roba la paz. Te entrego mi noche entera, con sus silencios y sus sueños. Me duermo en paz porque tú no duermes. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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