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Martes 21 por la mañana: crecer en mi fe

Tarjeta de oración de la mañana del martes 21

Amado Dios, te doy gracias porque me permites ver la luz de un nuevo martes. Llena mis pulmones de aliento y mi mente de pensamientos limpios. Despeja de mi mente los pensamientos oscuros y siémbrame constancia. Que tu Espíritu vaya delante de mí en cada tarea.

Hoy mi oración gira en torno a una idea: crecer en mi fe. Te pido fuerza en medio de las dificultades, paciencia ante la incertidumbre y que me ayudes a crecer en mi fe, porque de tu mano todo es posible. Hoy enfrento dificultades. Te pido fuerza para no rendirme. Aleja de mí la impaciencia y dame la alegría de los que confían en ti.

Quiero ser agradecido también por lo pequeño, como el consuelo en las horas difíciles. Hoy no quiero quejarme, sino contar tus bendiciones, empezando por la mano que me ayudó cuando caí. Gracias porque tu amor me alcanza como el fuego que calienta el hogar. Mi corazón se alegra al recordar la ropa que me abriga. Bendito seas por el valor para empezar de nuevo, que llega a mi vida como un huerto bien regado. Cuando miro atrás veo tu fidelidad en tu palabra que consuela y en las puertas que cerraste para cuidarme.

Siémbrame compasión y arranca de raíz la falta de fe. Ensancha mi fe cuando la prisa que me roba la paz quiera achicarla. Forma en mí un corazón con paciencia, Dios compasivo. También enfrento incertidumbre. Dame paciencia para esperar sin desesperar.

Si hay distancia o enojo entre nosotros, acércanos de nuevo. Protege a mis tíos de todo peligro, visible e invisible. Que a los enfermos de mi familia no les falte salud, trabajo ni esperanza. Pongo en tus manos a mis abuelos y a mis compañeros de trabajo. Renueva a mis hermanos, Creador mío, y cúbrelos con tu amor. Que mi hogar sea como un huerto bien regado para todo el que llegue.

Ayúdame a compartir lo que tengo con los que están de luto. Consuela a los médicos y las enfermeras como el viento que refresca. Confío en ti más que en mis propias fuerzas. Pongo mi confianza en ti, aunque el camino se vea largo.

Ayúdame a crecer en mi fe. Que cada prueba me acerque más a ti y me haga más fuerte. Lo que hoy parece imposible, para ti es sencillo. Que al caminar hoy vaya dejando huellas de bondad. Bendice cada hora de este martes, Padre de misericordia. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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